La Música Que Te Gusta

RadioSister Londres París Barcelona Contacta

 

 

 

 


GUÍAS PARA VIAJEROS

CON MOVILIDAD REDUCIDA

 

Viajar representa siempre una aventura, y si el viajero presenta alguna minusvalía esto puede añadir cierta complicación, pero no necesariamente tiene que resultar un problema, o al menos no en la mayoría de casos. Desde luego, hay actividades que resultarán imposibles o casi, pero muchos destinos pueden adaptarse de una manera u otra, para que sean accesibles, en este caso para un usuario de silla de ruedas. Desde luego cada viajero que utilice una silla de ruedas es un caso diferente, y debe conocer sus propias posibilidades y limitaciones, dejando este punto claro, estas son unas pequeñas reglas, consejos y ayudas, para que el viaje resulte cómodo y agradable, sin sorpresas de última hora. 

Os invitamos a consultar nuestras guías, y sobretodo, a perder el miedo a viajar, ¡es posible hacerlo!

 

 

 

TRUCOS Y PISTAS PARA UN VIAJE ADAPTADO, Y ASEQUIBLE
Si siempre es importante, que dentro de lo posible planifiquemos nuestros viajes con tiempo, al sumarle la dificultad añadida de tener que pensar en la silla de ruedas, no es importante sino IMPRESCINDIBLE.
Las compañías de bajo coste nos facilitan mucho la vida, económicamente hablando, a la hora de desplazarnos en avión. Pero están sujetas a la demanda de plazas, esto quiere decir que nuestro pasaje será más barato, cuanto antes lo compremos, o cuantas menos plazas vendidas haya para ese vuelo. Estas compañías tienen las mismas prácticas en cuanto a pasajeros minusválidos se refiere que las corrientes: embarcamos los primeros, y desembarcamos los últimos; y nos prestan atención ya sea desde el mostrador de facturación, o desde la puerta de embarque, según lo solicitemos. Por lo tanto, en cuanto al avión se refiere RESERVEMOS NUESTRO VUELO LO ANTES POSIBLE. Además, no debemos olvidar bajo ningún concepto, especificar que viajamos con nuestra propia silla, y aclarar si necesitamos ayuda desde la puerta de embarque, desde el mostrador de facturación, para transferirnos al asiento del avión, etc. Esto permite a la compañía programar al personal de tierra necesario para que nos ayuden.
Como viajamos y como viaja nuestra silla
La silla figura como equipaje de bodega aunque pidamos conservarla con nosotros hasta el avión, es decir, nos pondrán una etiqueta en una parte fija de la misma, para que vaya controlada, y solo nos desprenderemos de ella en la misma puerta de la aeronave, y será bajada manualmente a bodega desde ahí. (Aunque el personal suele saberlo, debemos fijarnos muy bien en que la etiqueta está pegada en una parte fija del chasis -ideal en la barra bajo el asiento-, nunca en reposapiés, cojines o demás elementos móviles, para evitar que se pierda esa etiqueta, lo que implicaría que la silla no estaría documentada).
Existe la posibilidad de facturar la silla con el resto de equipaje, y dejarla en el mostrador de facturación: ¡OJO! Consideramos mucho más prudente conservarla hasta la puerta del avión, cuanto más tiempo pase con nosotros, menos peligro corre, en todos los aspectos (¡desde un golpe, hasta el extravío!).
En la puerta de embarque seremos los primeros en la cola, no importa si hay personas delante de nosotros, el personal nos llamará y nos hará embarcar antes que al resto de pasajeros.

Desde la puerta del avión nos transferiremos a una silla especial de cabina, para lo cual nos ayudarán, y con esta nos introducirán en el avión, hasta el punto más cercano a nuestro asiento (los asientos donde ubican a los minusválidos varían de unas compañías a otras, en la parte de delante para algunas, en el centro del aparato para otras, en ventanilla…esto depende de las medidas de seguridad que apliquen en cada empresa).
Aconsejamos que las partes móviles viajen en cabina con vosotros, (no os pondrán ninguna pega), puesto que son las más dadas a extraviarse, y sería desastroso encontrarnos que nos falta un pedal o el cojín. (Puede darse, que estemos en un aeropuerto sin “fingers” o “gusanos” que lleven hasta el avión, en ese caso nos trasladarán hasta el mismo en un “ambulift”-un vehículo especial que nos izará hasta el avión- y nos dejarán en nuestro asiento.)
A la llegada a destino, deberemos esperar a que todos los pasajeros hayan abandonado el aparato: en ese momento podremos hacerlo nosotros, nuestra silla habrá sido subida de bodega y la tendremos a nuestra disposición. Si podéis, es preferible viajar con bultos que no excedan la medida máxima del equipaje de cabina: al ser los últimos en desembarcar, vuestras maletas corren de lo contrario el riesgo de quedarse sin vigilancia en la sala de recogida...
En cuanto al alojamiento, para los minusválidos suele pasar tres curtos de lo mismo: las habitaciones adaptadas no abundan, siempre son una minoría por lo tanto, si queremos estar seguros de tener una, debemos reservar cuanto antes.
Como veis el primer gran “truco”, es simple, en cuanto conozcáis las fechas de las que disponéis, ¡RESERVAD¡


 

     www.brochure-Hit Counterdesign.com
  Button Button Button

Copyright 2007 You.com. All Rights Reserved. Frontpage-Templates.org